Campaña 1920: el crimen de las 3 boinas

Durante el año 1920 se llevó a cabo, en Zaragoza, una dura huelga de camareros, huelga con bombas, agresiones e incluso asesinatos. El viernes 2 de abril, la huelga se cobró sus primeras víctimas, Ángel Romero Callado labrador de 22 años y natural de Arándiga y el camarero del Royalty Concort, Agustín Flaños.

A las 00:00h. Agustín salió de trabajar del café Royalty junto con Ángel y a otro camarero, que como Agustín hacia de esquirol, Tomás Alejo Zaforas. No eran conscientes de que eran seguidos por alguien. En la esquina de la calle Echandía con Boggiero son abordados y tiroteados. Los agresores son tres individuos que huyen cada uno por una calle, cae muerto Agustín y Ángel es herido gravemente y morirá poco después.

Cerca del lugar del tiroteo, en la calle Sacramento, se encontró una magnifica pistola Búfalo de 7 tiros, pero no había sido disparada. Pero algo más sorprendente, en el lugar del crimen aparecieron 3 boinas, una empapada en sangre pero las otras dos estaban nuevas e impolutas. Podrían haber sido usadas por los agresores para ocultar sus rostros.
Los testigos ven huir a una individuo con gorra oscura, gabán claro y botines rojos.

Ante los gritos de los vigilantes nocturnos, las autoridades detienen a Juan Yus Carrato y Domingo Morata Julián, ambos de 22 años, ambos pertenecen al sindicato de alimentación. Juan fue detenido mientras corría hacía la Ribera, además de su gorra llevaba una boina en el bolsillo. Domingo fue detenido por ir paseando a las 2.30 de la madrugada. El juez mandará detener a Vicente Espier, presidente de dicho sindicato y a los camareros Alfredo Martínez Pérez y Julián Martínez. Y a un vigilante nocturno como encubridor, Mariano Planas.

Durante el juicio, celebrado un año después, junio de 1921, los testigos, incluida una pareja de guardias civiles, dicen no reconocer a ninguna de las dos personas detenidas la noche de la agresión; Yus y Morata. Las acusaciones retiran la imputación de Alfredo Martínez pero mantendrán la de Yus y Morata.

Según el fiscal es un crimen social, durante la huelga de camareros de principios de 1920, Agustín Flaños actuó como esquirol y eso le supuso su asesinato por parte de Yus y Morata, dos significados sindicalistas.

Ante la falta de pruebas ni de testigos, Yus y Morata serán declarados inocentes. Su salida de los juzgados a las 13:20 será caótica. Los acusados salen absueltos entre salvas de aplausos de sus compañeros sindicalistas que los esperaban fuera de la Audiencia. Para este mismo día la CNT había convocado una huelga general. Los alrededores de la Audiencia están llenos de manifestantes y de fuerzas del orden. Estás últimas, tratando de despejar las aceras, cargan contra los manifestantes ya que estos estaban gritando consignas que las autoridades les habían prohibido previamente. En medio del caos, suena un disparo que alcanza la pata de un caballo y atraviesa la pierna de un guardia civil que estaba en la puerta de la cárcel, a donde conducían a los dos encausados para dejarlos libres. La guardia civil carga sable en mano contra los manifestantes y detiene a 8 personas, incluidos los 3 habitantes de una casa del nº 84 de la calle las Armas por arrojar desde el balcón una piedra a la guardia civil.

Para evitar más incidentes, la puesta en libertad de Yus y Morata se retrasó a las 20:30h.

Artículo de prensa sobre el fallecimiento